Aunque este post es antiguo, he querido empezar por el, dado que es la razón de abrir este blog.
Qué pasaría si a un marinero se le apagara la osa mayor? O si a un explorador se le desimantara la brújula? Qué sucedería si a un scout le quitaran el mapa con el que triangular su posición? Probablemente con el tiempo, encontrarían un método para llegar a buen puerto, para encontrar el norte o para orientarse, pero durante un tiempo es lógico que se encuentren perdidos.
Los “tecnológicos” me dirán que existen nuevas tecnologías para que estas cosas no sucedan, pero lo que no se dan cuenta es que hay pilares que son irreemplazables.
Yo siempre tengo la sensación que las cosas van a peor, que hoy es peor que ayer y que mañana será peor que hoy. Todo ello por un motivo: por nuestra falta de experiencia con respecto a los que se van y porque el relevo aun lo veo con menos experiencia. Da igual las lecciones aprendidas. Da igual que hayas tenido al mejor maestro. Hay que conocer nuestras limitaciones y darnos cuenta que no estaremos a la altura.
Cuanto más sabes de algo, más te das cuenta de lo que te falta por conocer. Lo excepcional lo es, precisamente porque no abunda. Cuando has tenido la suerte de convivir con alguien excepcional te das cuenta que no llegarás jamás a donde ellos han llegado. El mero hecho de planteártelo sería un insulto. Al menos, trataremos de honrarles intentando parecernos en algo.
Y que le quede claro a todo el mundo, en especial a los pesimistas o derrotistas, que nadie piense que nos vamos a rendir; que nadie piense que tiramos la toalla. Hay que reflexionar, recordar, y a partir de ahí sonreír y seguir tirando, más fuerte si cabe. A pesar de ello, te echo de menos. Espero volver a encontrar el norte lo antes posible.
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